El enfoque Gestalt en la intervención socioeducativa

EL ENFOQUE GESTALTICO EN LA INTERVENCION SOCIOEDUCATIVA
Participación, Educación Emocional versus1 Desarrollo Humano Sostenible

AUTOR: Francisco Sierra Luque, Educador Social, Miembro Titular, Didacta y Supervisor de la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG). Premio Claudio Naranjo a la Educación 2013 por el proyecto Conoce y Ama tu Tierra. Co-creador del proyecto de orientación gestáltica “Curso de Educadores Emocionales”. Director de Alejandría Escuela de Terapia Gestalt Vega de Granada.
Miembro del equipo didacta de la Formación en Terapia Gestalt de Espacio Humano Málaga, Escuela de Terapia Gestalt (https://espaciohumanomalaga.com/formacion-en-terapia-gestalt/).

RESUMEN

En la base de mi intervención socio educativa sitúo el Curso de Educadores Emocionales que es una propuesta para promover el enfoque gestáltico2 y un compromiso para la generación de acciones preventivas y de promoción de la salud en el ámbito comunitario (familia, centros de formación, servicios públicos y no gubernamentales de atención a grupos y personas con necesidades de apoyo).

Entiendo la participación social como factor para el desarrollo humano y la promoción de la salud individual y comunitaria, asumo e investigo sobre la metodología vivencial como planteamiento que pretende estrechar los lazos desde la coherencia entre los principios de la participación social con los planteamientos metodológicos (aprender, desde la globalidad de la persona).
En mi experiencia vital desarrollo actividades de sensibilización, de promoción de la salud, culturales, educativas…, todas ellas están realizadas desde la intención de fomentar la participación comunitaria y al mismo tiempo generar procesos en los que se fomente el desarrollo humano. Para mí la pregunta clave es ¿cómo nos acercamos a un desarrollo humano sostenible?, ¿cómo podemos contribuir desde la terapia gestalt a los retos de transformación que necesitamos en la comunidad?

Mi experiencia me permite acercarme a hipótesis sobre las características y la metodología en la que una combinación de participación, educación emocional y conciencia medio ambiental puede aproximarnos a un desarrollo humano sostenible3.

Palabras clave: Participación, Educación Emocional, Actitud Gestaltica, Desarrollo Humano Sostenible.

PONENCIA

“Cuando olvidamos nuestros orígenes y abandonamos la conexión con la naturaleza, nacen la mayoría de nuestros males físicos y mentales…”

Pertenecemos a la Tierra, de ella recibimos la mayoría de los recursos que necesitamos. La Tierra es nuestra casa y la casa de un sinfín de seres vivos que nos acompañan. Árboles, cultivos, hierbas y plantas están en nuestro entorno y necesitan de nuestro respeto, reconocimiento a sus necesidades y a veces de nuestros cuidados. Formamos parte los seres humanos en el orden más biológico de un grupo de seres que tienen unas determinadas características, pertenecemos a los mamíferos, animales que necesitan ser amamantados y cuidados durante un determinado periodo de su vida. No estamos solos los mamíferos, también nos acompañan las aves, los peces, los anfibios, los reptiles, los insectos…, su existencia, su bienestar también dependen de la calidad de las aguas, el aire y de que nuestro sol llegue de manera limpia y sin barreras. Ahí sí tenemos una responsabilidad importante los seres humanos por las características tan especiales de las que disponemos como especie.

Las personas, los pueblos, están siendo dominados por un sistema financiero que favorece a un minoritario grupo de privilegiados en torno a los que se asienta el poder. Este poder proyecta una realidad-ficción con la intención de mantener el control. Pertenecemos a una sociedad cuyo modelo nos condiciona en nuestra cotidianidad desde lo mas global a lo mas local, mas allá de que sea percibido o no por gran parte de la ciudadanía.

Seguramente ante la crisis de nuestra sociedad actual podríamos realizar bastantes conjeturas, “estamos ante una crisis económica”, “estamos ante una crisis humanitaria”… En este momento no puedo dejar de sonrojarme no sé si de pena o de vergüenza, aunque quizás sean las dos simultáneamente, cuando fruto de situaciones extremadamente violentas, cientos de miles de personas tratan de encontrar un lugar donde refugiarse y la respuesta que ofrecemos políticamente se puede calificar, salvo honrosas excepciones, de cualquier manera menos solidaria. Los resultados que padecen las victimas de estas situaciones son graves en lo físico y en lo emocional.

Sin embargo la crisis más importante, es la crisis de confianza. Hoy hemos perdido la confianza en nuestra posibilidad de cambiar las situaciones, necesitamos volver a conectar con nuestra potencia, con la responsabilidad que tenemos de buscar soluciones a nuestras necesidades individuales y colectivas”4.

La situación es la siguiente: para acceder a los recursos el camino pasa en la mayoría de los casos por alimentar los intereses creados de grandes corporaciones que monopolizan sectores tan importantes como el alimentario, las farmacéuticas, las eléctricas y en general todo el sector de la energía, sin olvidarnos de la industria armamentística y tienen influencia importante en sectores como la educación, la salud y los servicios.

El poder nos quiere divididos, para que la indefensión aprehendida pueda actuar y nos transforme de ciudadanos en consumidores, que generemos cada vez más riqueza a las grandes corporaciones, a los grandes sistemas financieros.

Hoy de manera alarmante estamos ante una elevación estética de la democracia como valor fundamental a cuidar, respetar y promover, aunque paralelamente y paradójicamente nuestra ciudadanía vive un ataque importante a las libertades y a los derechos humanos que poco a poco vamos aceptando y convirtiendo algo impensable hace algún tiempo en algo asumible, después de aplicar la doctrina del shok que entre otras estrategias usa la de la gradualidad que cito literalmente: “Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuenta gotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socio económicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez” (http://disenosocial.org/las-10-estrategias-de-manipulacion-mediatica/)

¿Existe otro camino que no sea la explotación, el abuso y la destrucción?

Esta claro que si no existiera tendríamos que inventarlo, sin embargo, a estas alturas podemos constatar por micro experiencias que sí existen otros caminos. Solo necesitamos focalizar, salirnos de la realidad ficción y situarnos en una realidad mas humana que atienda las necesidades de las personas, que prime la solidaridad y que apueste por un desarrollo humano sostenible.

Partiendo de la conciencia de que un contexto tóxico es un semillero de malestares sociales que vienen a convertirse en problemas de salud (mental, emocional, físico…), podemos apostar por crear contextos nutritivos en los que las personas tengan un sentimiento de autoestima saludable, un sentimiento de pertenencia, confianza en que pueden participar activamente en transformar la realidad, fortalecer los recursos propios con el fin de elevar una conciencia sobre sí, de tal manera que podamos lograr generar mas seguridad, autoapoyo, responsabilidad y libertad en las personas.

Hoy la sociedad necesita herramientas que ayuden a las personas a organizarse, comprender, conocerse, relacionarse, desarrollar las habilidades personales y sociales básicas para afrontar los retos que la situación actual esta generando.

Considero importante una relación dialogal (yo-tu) con la persona que esta en riesgo, con la que promueve activamente en la comunidad y con la comunidad en su conjunto, es básica para tratar de comprender y acercarnos a la cosmovisión de las personas y grupos humanos de cara a tender puentes que permitan enlazar el flujo que va de la necesidad a la satisfacción de las mismas

Desde el año 2006 junto con mi colega y compañera Pura Borrego vengo apostando por la Educación Emocional como vía para generar espacios preventivos, se plantea como un curso de formación complementaría, no es un curso que pretenda desarrollar una disciplina en si misma, sino integrar el mundo emocional en lo que ya hacemos desde distintos ámbitos y facilitar herramientas teóricas, de intervención, diagnostico, programación…, para aplicar en nuestros trabajos y ocupaciones o en nuestra vida cotidiana.

Lo que nos mueve con este proyecto es que la comprensión del mundo emocional sea más asequible y el convencimiento de que podemos aplicar esta conciencia en proyectos y actuaciones en el ámbito socio educativo como vía para colaborar en la tarea de transformar nuestra realidad. Por todo ello estamos apostando por la expansión de canales que promuevan la educación emocional y que le de a las personas: fuerza, seguridad personal, confianza, autoestima…, que los empodere de su propia historia personal y comunitaria. Una hipótesis de trabajo desde la que partimos es que educar en este sentido puede ser un factor de protección que desarrolla las fortalezas de las personas. Si le preguntamos a alguien ¿que es aquello que le dio fuerza? en las respuestas siempre hay un contenido con una fuerte carga emocional.

“La educación emocional por si sola no es la panacea, que nos va a extinguir el problema de las adicciones, probablemente tampoco resuelva definitivamente el fracaso escolar, el maltrato de cualquier tipo ni nos sitúe en un escenario de paz, concordia y felicidad, lo que si creemos es que sin abordar este tema de forma seria no lograremos situarnos en una predisposición que contemple a la persona en su totalidad y que posibilite la creación de contextos preventivos”

Fruto de nuestra reflexión colectiva en el contexto de Alejandría como centro que investiga desde 2004 la incidencia del mundo emocional en nuestra realidad social comparto algunas ideas.

• En la base de la educación emocional está la compresión de nosotros mismos (conciencia) algo tan sencillo como notar y descifrar una emoción cuando aparece, hacernos cargo de ella, tenerla en cuenta. Es el primer paso a educar y necesario para desarrollar una conciencia empática de los demás.

• La empatía implica en si misma actitudes interpersonales y grupales que nos acerquen a los demás no solo desde la razón sino desde ser capaces de acercarnos a su mundo emocional, a la comprensión de sus sentimientos, a ponernos en el lugar del otro, compartir sus emociones sin confundirlas con las nuestras. Estas habilidades personales se convierten en una vacuna contra el rechazo y la desvalorización, aspectos implícitos en comportamientos de falta de respeto o aceptación hacia realidades diferentes (inmigrantes, hombres o mujeres, jóvenes o ancianos, drogodependientes, homosexuales…).

• Nos permitiría el acercarnos a la riqueza y complejidad emocional humana desde la confianza que da el reconocer la función de las emociones en la supervivencia.

• Otro beneficio de la educación emocional es desarrollar la capacidad de expresión de emociones (su déficit, además de ser causa de dificultades relacionales y de comunicación desencadenan enfermedades psicosomáticas y otras emocionales como ansiedad, depresión, problemas de sueño, anorexia…).

• El dominio emocional, es decir la capacidad de elegir el momento y calidad de expresión de nuestras emociones, sería la etapa más avanzada de esta educación. La carencia de esta habilidad es consecuencia de otras alteraciones como falta de control de impulsos, violencias, inhibiciones…

• Por último señalar la riqueza de la integración de nuestras emociones, en nuestros movimientos, relaciones, toma de decisiones. No vivir nuestras partes, “lo que pienso, lo que siento”, como rivalidades sino como aspectos que se enriquecen para la comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea…”.

De una manera mas general y considerando otros aspectos a tener en cuenta en este asunto relacionado con la prevención como planteamiento que nos lleve por un camino alternativo en lo que se refiere a la atención de las necesidades de las personas y disponer de los recursos que nos ofrece la madre tierra, podemos considerar los siguientes pasos en el acompañamiento a personas que quieran desarrollar acciones preventivas.

El primer paso es la persona, la consciencia, el favorecer ese contacto con la necesidad / deseo de afrontar algún aspecto tóxico, generando propuestas que promuevan o favorezcan el surgimiento de contextos nutritivos.

Los seres humanos disponemos de la capacidad de autorregularnos y dar las respuestas adecuadas en función a ese equilibro entre lo sentido, la necesidad y la respuesta organismica. Sin embargo, en muchos casos estamos mas influenciados (por mensajes externos que nos generan miedos infundados, inseguridades fruto de la interpretación y mandatos generados por corrientes de opinión o de experiencias adaptativas para sobrevivir), que por la realidad en sí. Esta dificultad viene a convertirse en un problema para la convivencia cotidiana y en las relaciones de todo tipo. La interpretación no esta exenta de sentir emociones, todo lo contrario esto nos puede llevar a sentir emociones enajenadas y desconectadas de la realidad, fruto mas de aquello que imagino que de lo que ocurre. Esta fuente inagotable de problemas solo tiene una salida y es entrenarnos en una escucha autentica en un darnos cuenta de aquello que es obvio y lo que es imaginario, en responsabilizarnos de lo que sentimos y permitirnos desde la comunicación conocer que es realmente lo que hay en esa relación.

El ser humano tiene además del cerebro reptiliano otras capacidades que nos han acompañado en nuestro transitar por la tierra como homo sapiens, la capacidad de sentir emociones que nos ayudan a preservar y a transitar dificultades.

El miedo como emoción que nos alerta del peligro, nos informa y previene de encontrarnos en situaciones que atenten contra nuestra integridad.

La alegría como la emoción que nos vincula, nos relaciona nos ayuda a reconocer los placeres de la vida.

La rabia que entre sus funciones tiene el ayudarnos a establecer los límites necesarios para preservar un estado de bienestar y en determinadas ocasiones también los límites de seguridad.

La tristeza nos lleva hacia nuestro interior para restablecer el equilibrio después de una situación de pérdida, traumática o no.

Estas cuatro emociones las denomino emociones básicas pues son identificadas prácticamente por la totalidad de los habitantes del planeta. Otras emociones están más vinculadas a las relaciones sociales establecidas en el entorno, requiere de otras personas para que se activen. La vergüenza una de las emociones mas extendidas, especialmente a partir de la adolescencia, y que nos habla de un tipo de miedo a mostrarnos, a exponernos a que nos vean, que nos juzguen, a no hacerlo bien… La culpa emoción que aparece a partir de haber realizado un daño a otra persona, este sentimiento nos puede ayudar a reparar y reconocer el daño realizado. Bien es cierto que es una emoción que tiende a instalarse a modo de virus y ejercer una presión emocional independientemente de haber realizado o no un daño, aquí nos encontramos con una culpa disfuncional que provoca un daño importante en la autoestima saludable de la persona

La capacidad de razonar, de indagar, de descubrir nos acompaña y forma parte de una característica excepcional de los seres humanos, si bien es cierto que esta capacidad también se puede convertir en una dificultad y en un problema ya que podemos partir de premisas falsas o imaginarias y llegar a conclusiones que no se ajustan a la realidad, generando incluso a partir de ahí nuevas emociones que vienen a convertirse a modo de metáfora en una bola de nieve cada vez mayor que puede generar dolor y destrucción en las relaciones.

A través de nuestro cuerpo los seres humanos tenemos la capacidad de tomar contacto con el mundo, para ello disponemos de los sentidos, el oído, la vista, el olfato, el tacto y el gusto. Gracias a ellos podemos situarnos en el aquí ahora, darnos cuenta de aquello que es posible que pueda ser registrado por otras personas. De lo que percibimos por los sentidos, podemos dar fe.

Acercarnos a estimular los sentidos, vivir desde un continuo en el darse cuenta nos permite evitar muchas situaciones desagradables como las que ocurren cuando le damos a un pensamiento una categoría de que lo que ocurre es lo que pienso y aunque a veces puede coincidir, no siempre es así y teniendo en cuenta el riesgo que se corre es preciso buscar otras maneras de acercarnos a conclusiones menos arriesgadas.

Relacionarnos es una de las características del ser humano que requieren el dominar nuestras emociones, el identificar qué sentimos, que nos pasa con lo que sentimos y de manera mas funcional en el relacionarnos ocurre que podemos realizar actividades conjuntamente, trabajar en equipo, descubrir nuevas posibilidades para afrontar la realidad que nos toca vivir.

Todo esto se pone en peligro cuando se instalan pensamientos recurrentes más centrados en emociones disruptivas fruto de la interpretación. Cuando nuestros sentidos, nuestras emociones, nuestros pensamientos están alineados y podemos entrar en contacto con nuestro ser mas profundo así como con la conciencia de pertenencia a una comunidad, puede aparecer uno de los aspectos mas extraordinarios del ser humano: la creatividad.

Muchos seres humanos han desarrollado su potencial y han contribuido al bienestar y mejora de la humanidad o han transformado su vida en la dirección de la plenitud, al igual que otros seres humanos extraordinarios (Einstein, Mari Curie, Gandhi ….y tantos otros que han contribuido a transformar nuestra realidad con sus descubrimientos o con sus actitudes) disponemos de todo lo preciso para desarrollarnos en plenitud para sencillamente ser nosotros mismos, ser felices y poder desplegar nuestras potencialidades para lograr sacar el mejor partido de lo que en esencia somos.

Aunque a veces nos encontramos con trabas para desarrollarnos en plenitud que se traducen en mensajes que tienden a incapacitar al ser humano, estableciéndose como mensajes internos del tipo, yo no soy capaz, no valgo, soy un trasto, para lo único que sirvo es para fastidiar…, que acaban limitando la capacidad innata para desarrollarnos como personas.
La exigencia, propia de una sociedad competitiva, que marca patrones de éxito a veces alejados de la cotidianeidad, acaba influyendo en nuestra manera de entender lo importante y provoca en los más jóvenes el deseo de ser como aquellos que aparecen como modelos.

En muchas ocasiones invitan a desarrollar comportamientos alejados del sentir profundo, apareciendo una manera de estar en el mundo desde la dominación, la soberbia que acaba generando situaciones preocupantes entre iguales por el abuso del poder y la violencia especialmente hacia aquellos con unas características de mayor inseguridad, desconfianza hacia sí mismos, en definitiva que por algún motivo se sienten mas débiles.

El segundo paso está relacionado con el fomento y puesta en marcha de procesos participativos en los que prime el interés común por encima de los intereses creados. La participación no solo es un concepto, es una energía y tiene valor si se impregna de la misma y para ello ha de estar orientada hacia un desarrollo humano sostenible, siendo para ello preciso herramientas para la organización y que favorezcan una verdadera democracia, una democracia que sea realmente participativa.

Mi posición en torno a la participación social la entiendo como factor para el desarrollo humano y la promoción de la salud individual y comunitaria. Asumo e investigo sobre la metodología vivencial como planteamiento que pretende estrechar los lazos desde la coherencia entre los principios de la participación social con los planteamientos metodológicos (Aprender, desde la globalidad de la persona). Apropiarse del conocimiento como algo a lo que se llega desde el análisis cognitivo de la vivencia. La persona descubre, se apropia, no es un depositario de información con la que puede estar más o menos de acuerdo, más o menos convencido. Esta metodología lleva implícita la motivación (moverse hacia) lo que seria similar a: Encontrar el sentimiento, la emoción que en última instancia es la que genera el interés, la curiosidad y las ganas de aprender, descubrir, crecer, crear, participar.

La importancia del trabajo en equipo, lo que conlleva entre otras cosas, confianza, responsabilidad, compromiso y cooperación. La comunicación afectiva y/o terapéutica, se refiere a una escucha activa, empática y comprometida. La necesidad de crecer como personas, en habilidades y dominio emocional. La creatividad y la confianza en la capacidad del propio grupo en acercarse a la conclusión más certera por sus propios medios.

Estamos ante la disyuntiva de ser esclavos o ser libres. Es desde el principio de la libertad desde el que la Gestalt sabe y puede poner un grano de arena importante también en el ámbito social, por un lado ayudando a recomponer las consecuencias de los entornos tóxicos y por otro lado y desde mi punto de vista de una importancia vital es contribuyendo a construir contextos nutritivos que favorezcan la promoción de la salud mental y comunitaria.

En Gestalt decimos que “el todo es más que la suma de las partes”, por lo tanto, todo existe y adquiere un significado al interior de un contexto específico; nada existe por sí solo, aislado.
Considero de especial utilidad el enfoque gestáltico en la intervención socio educativa por ser una forma de vivir la vida con los pies bien puestos en la tierra. Es un modo de llegar a estar en este mundo en forma plena, libre y abierta; aceptando y responsabilizándonos por lo que somos, sin usar más recursos que apreciar lo obvio, lo que ES. Los pilares sobre los que se apoya son el aquí y ahora y el cómo. Su esencia está en la comprensión de estas dos palabras, vivir en el ahora tratando de darnos cuenta cómo lo hacemos.

Desde mi experiencia, en el ámbito socio educativo, es fundamental incluir la educación emocional desde un enfoque gestáltico, para fomentar experiencias que favorezcan una autoestima saludable entre la ciudadanía y para ello sí podemos articular herramientas como:

• Desarrollo de potencialidades relacionadas con el sentir y pensar
• Incluir el principio de aprendizaje servicio, promover según las competencias por edades la realización de actividades relacionadas con el servicio
• Promover actitudes de investigación, de trabajo en equipo entre iguales y con personas de otras edades
• Buscar cauces para incluir entre sus posibilidades la de organizarse para promover actividades de carácter social y/o solidarias
• Establecer como metas entre la población el reconocimiento, respeto y compromiso con el cuidado de nuestro entorno.
• Considerar como un objetivo básico el fomento de una convivencia basada en el respeto, la solidaridad y el apoyo mutuo para lograr que la comunidad a la que pertenecemos responda a las necesidades de todos los seres que lo habitan.

Por último y a modo de conclusión en esta reflexión compartida, considerar la necesidad de desarrollar aspectos propios que pueden ser susceptibles de transformación o mejora en las competencias emocionales para que juntos podamos acompañar de manera más eficiente en la tarea de sacar y desarrollar en las personas, lo mejor de sí mismos y que puedan contribuir en lograr un desarrollo humano sostenible, que significa una plena participación ciudadana en convivencia armónica con la naturaleza, sin comprometer y garantizando la calidad de vida de las generaciones futuras, reconociendo que este proceso implica el respeto a la diversidad.

Granada, abril de 2017.

PONENCIA presentada en el III Congreso Nacional de Gestalt “Compartiendo Inquietudes” 29,30 Abril y 1 de Mayo 2017 Málaga. Simposium Gestalt Social, que se publica con autorización del autor. https://aetg.es/gestalt/eventos/congresos

NOTAS

1. La palabra “versus” es un participio latino que significa “orientado hacia”, “encarado a” o “en dirección a”
2.”La terapia gestalt es demasiado beneficiosa para reservarla a los enfermos…”.. El enfoque gestaltico considera al individuo como una función del campo organismo/entorno y su conducta como un reflejo de sus relaciones dentro de ese campo. La vida humana es una interacción entre ambos campos, el individuo y su entorno, en el marco de cambios continuos. Para sobrevivir, el individuo tiene que cambiar constantemente. Cuando se hace incapaz de alterar sus técnicas de interacción se enferma.
3. Este proceso implica el respeto a la diversidad étnica y cultural regional, nacional y local, así como el fortalecimiento y la plena participación ciudadana en convivencia armónica con la naturaleza, sin comprometer y garantizando la calidad de vida de las generaciones futuras. (Galo Muñoz Arce – 2004).
4. Ponencia la educación emocional una herramienta para la Educación Social. Sevilla 2016. Francisco Sierra.
5. F. Sierra y P. Borrego (2008). Revista Enlace. Fed. Andaluza de Drogodependencias y Sida.

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